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No resultó un rallye muy propicio para los intereses de los pilotos Rallycar el que este pasado fin de semana se disputó en tierras ourensanas. Los abandonos de Pedro Burgo y Fran Cima supusieron un duro revés, compensados sólo en parte por la excepcional actuación de Esteban Núñez, que lograría terminar tercero en el Desafío Peugeot.

 

Pedro y Marcos Burgo, que partían como unos de los favoritos para luchar por la victoria final, no tuvieron excesiva fortuna en esta edición del Rallye de Ourense, teniendo que abandonar cuando se estaba disputando el segundo tramo del día. Una salida de carretera sin mayores consecuencias para piloto y copiloto les obligó a abandonar, al no ser capaces de volver con el coche al tramo. Sigue de esta forma su mala racha de resultados en el Rally de Ourense, en donde el año pasado ya tuvieron que abandonar antes de llegar al mediodía y en donde no han logrado buenos resultados casi nunca.

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Por su parte, Fran Cima y Gabri Suárez también se verían obligados a abandonar en el mismo tramo que Pedro Burgo, y también por el mismo motivo, una salida de carretera. Se trata este del primer abandono del joven equipo asturiano en el Campeonato de España de Rallyes de Asfalto en esta temporada, y los deja con cierto sabor amargo al no poder apenas disputar kilómetros en esta prueba.

 

No todo sería negativo sin embargo. Esteban Núñez, también encuadrado en el Desafío Peugeot, lograría un muy meritorio tercer puesto final, completando su mejor actuación en esta copa de promoción. El piloto de Sada se mostró muy fino y regular durante toda la jornada, sabiendo aprovechar su constancia para alcanzar este meritorio tercer puesto final.

 

Como también resultó meritoria la carrera realizada por el Fiat Panda en su primera participación en el Campeonato de España. El coche, pilotado por Antonio Veiras sería capaz de llegar hasta el parque cerrado de este 40 Rally de Ourense. Algo que a tenor de lo visto es un gran premio en una prueba que tan sólo fueron capaces de acabar veintinueve de los sesenta y tres coches que estaban autorizados a tomar la salida, lo que habla bien a las claras de la dureza de la carrera.